Normativa Argentina

Ley 27.642 de Etiquetado Frontal: qué debe saber un nutricionista

Actualizado: agosto de 2026

La Ley 27.642 ("Promoción de la Alimentación Saludable"), vigente desde 2022, obliga a incluir sellos de advertencia octogonales negros en el frente de los envases de alimentos y bebidas envasados que superen ciertos valores de nutrientes críticos. El objetivo declarado es facilitar una lectura rápida del envase, sin depender de la tabla nutricional del dorso.

Los sellos

Existen sellos de "EXCESO EN AZÚCARES", "EXCESO EN GRASAS SATURADAS", "EXCESO EN GRASAS TOTALES", "EXCESO EN SODIO" y "EXCESO EN CALORÍAS", cada uno con su propio umbral de perfil de nutrientes (definido según el modelo de la OPS, adaptado a la legislación local). Un producto puede llevar varios sellos a la vez si supera más de un umbral.

Además, si un producto contiene edulcorantes o cafeína lleva una leyenda adicional ("Contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as" o "Contiene cafeína, evitar en niños/as"), independiente de los octógonos.

Implicancia para la consulta

Para la educación alimentaria, los sellos dan un atajo útil pero no reemplazan el análisis nutricional completo: un producto sin sellos no es automáticamente recomendable (puede tener poca fibra o mucho sodio por debajo del umbral), y uno con un sello no es necesariamente para evitar en cualquier contexto o cantidad. Vale la pena explicarle esto al paciente en la primera consulta, para que no interprete los octógonos como un semáforo binario.

La ley también restringe la publicidad dirigida a niños de productos con sellos y prohíbe su venta en escuelas — información útil cuando se trabaja con familias.

Los malentendidos más frecuentes

"Sin sellos es sano." Es el más común y el más costoso. Los octógonos marcan exceso de cinco nutrientes críticos y nada más: no dicen nada sobre fibra, densidad de nutrientes, grado de procesamiento ni tamaño de la porción real. Un producto ultraprocesado puede quedar justo por debajo de todos los umbrales y salir sin ningún sello.

"Con sello está prohibido." Tampoco. El sello es información, no una contraindicación. En un plan real, la cantidad y la frecuencia importan más que la presencia del octógono, y para muchos pacientes plantearlo como prohibición produce el efecto contrario.

"Más sellos es peor que menos." No necesariamente: los sellos no se suman ni se ponderan. Un producto con un solo sello puede estar muchísimo más excedido en ese nutriente que otro con tres sellos apenas por encima de los umbrales.

"El sello reemplaza leer la etiqueta." El dorso sigue teniendo lo que el frente no puede mostrar: la lista de ingredientes en orden de cantidad, que suele ser el dato más revelador de todos.

Cómo usarlo en la consulta sin que se vuelva en contra

El octógono funciona muy bien como herramienta de conversación con pacientes que hasta ahora no leían nada del envase: es visible, no requiere entender gramos por porción y sirve para comparar dos productos de la misma góndola en cinco segundos. Ese es su mejor uso — comparar dentro de una categoría, no clasificar alimentos en buenos y malos.

Con pacientes con antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria conviene una mirada distinta. Un sistema de advertencias visuales sobre la comida puede alimentar la clasificación rígida entre alimentos permitidos y prohibidos, que es justamente lo que suele trabajarse en la dirección contraria. En esos casos vale la pena anticiparlo y acordar explícitamente cómo se va a usar la información del envase.

Una consigna práctica que funciona con familias: llevar el ejercicio a la góndola en vez de al consultorio. Comparar dos productos que el paciente ya compra, mirar juntos frente y dorso, y decidir con eso — en lugar de entregar una lista de productos aprobados que dentro de seis meses queda vieja.

Esta es una guía general y no reemplaza la lectura del texto completo de la ley ni de su reglamentación (Resolución Conjunta 3/2021 y modificatorias), que es la fuente oficial ante cualquier duda puntual.

Esta nota es información general de orientación, no reemplaza el asesoramiento profesional (legal, impositivo o clínico) para tu caso puntual.